Carta de Viaje

CARTA DE VIAJE DE LOS FARQUHARSON

 

 

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Bergantín Margaret Falconer
VIAJE DE LA FAMILIA FARQUHARSON
DESDE ESCOCIA A LA ARGENTINA
(APUNTES DEL VIAJE POR JAMES MC CORQUODALE EN 1866)
[Traducción: Donald P. Farquharson (Donnie)]
[Transcripción: Robert E. Farquharson (Robbie)]
El 25 de mayo de 1866 zarpamos de Greenock (Escocia), a bordo del bergantín
Margaret Falconer, de la línea Donaldson, rumbo a Buenos Aires.
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Éramos 12 y ocupábamos todos los camarotes abordo. Nuestro grupo comprendía mi tío James Farquharson, su esposa Cristina MacDonald y tres niños, permaneciendo en Escocia Duncan William, de un mes y 20 días de edad; también la señorita Flora Macquarrie (*), mi hermano, John McCorquordale,
su esposa y tres niños.Yo mismo, siendo James McCorquodale, en mi vigésimo segundo año de edad. Arribamos a Buenos Aires el 12 de agosto de 1866, y a Concordia, Entre Ríos, el 18 de
septiembre de 1866.
Como eran entre las seis y ocho horas cuando levamos ancla en Greenock, no tuvimos la suerte de observar por mucho tiempo, con luz de día,el hermoso paisaje en las riberas del
Clyde. Un joven de la compañía naviera acompañó el bergantín hasta que el remolcador se fue de regreso a eso de la medianoche, pero todos nosotros ya hacía rato que nos
habiamos ido a descansar mucho antes de eso.
A la tarde, antes de irnos a descansar, John (McCorquodale, mi hermano) trajo su violín a lacubierta superior, o popa, como le llaman los marinos y nos ofreció un poo
de música movida porque todos nos veíamos tan tristes.
Después de eso, preparamos nuestras hamacas para la travesía y todos dormimos muy bien. Al día siguiente, como era domingo (27/5/66) y temiendo que quizás fuera el último día que pudiéramos ver nuestra patria escocesa en este viaje,
o que tal vez no pudiéramos regresar jamás para ver a nuestros seres queridos.
Pasamos el día deambulando molestos por todo el barco, o bergantín, y de
los camarotes a la popa, a veces leyendo un poco.
Lo último que vimos fue el Acantilado de Galloway (Mull of Galloway) y al día siguiente, la Isla de Man. El martes 29 de mayo de 1866, la isla Holly. El miércoles 30 de
mayo por la mañana, tuvimos la última vista de tierra en (Gran) Bretaña, donde había
un faro. Hasta ahora todos estaban bastante bien. Comenzó a soplar una brisa franca
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y yo no me sentí muy inclinado a concurrir a la mesa del comedor. Algunos de los demás también procedieron de manera muy similar. Tomamos
asiento, el barco continuaba rolando y cabeceando. Muy poco se dijo a la mesa, cada uno mirando la cara del otro, preguntándose cómo se sentirían y no todos esperaron el
final. Llegué a la cama esa noche muy descompuesto, con el viento bramando y los
marineros afianzando las velas en laoscuridad de la medianoche mientras yo yacía inerme en mi hamaca, temiendo que a cada momento saliera lanzado de ella. La
tormenta siguió hasta la mañana, aminorando gradualmente; una cosa, estaba todo a nuestro favor, desvaneciéndose de a poco, hasta hoy, que casi puedo decir
es un calmo viernes primero de junio de 1866. Todos estaban en mala forma.
Creo que John fue el que salió mejor. Fue ayer antes de que pude comer algo, porque
apenas lo intenté tuve que dejar la mesa. Hoy me siento casi bastante bien. El sábado 2
de junio fue un hermoso día, con una buena brisa a favor, con una velocidad de 8
nudos. Los marineros estaban lavando sus ropas después de haber hecho una completa
limpieza de todo el barco.
El domingo 3 de junio también fue un hermoso día, muy similar al sábado, con los marineros todos bien vestidos y lavados, lucían tan bien, sentados en todas partes del barco,
leyendo. El Capitán es muy buen hombre. Se dejó afuera todo el día una caja de la
Sociedad de Publicaciones para Marinos (Sailor Tract Society), con todo tipo de
libros y publicaciones para que ellos los utilizaran. A la tarde, a eso de las 5, fueron
llamados a la cabina y los sentaron junto a nosotros, turnándose para leer dos estrofas
de varios capítulos de la Biblia. El Capitán leyó un sermón y una oración muy
bonita. Dos de los hombres eran católicos y al Capitán le costó bastante convencerlos
que se unieran a los otros; ellos alegaban que el cura no se lo permitiría. Uno de ellos
se quedó en la puerta y no quiso tomar asiento, pero durante la oración se arrodilló
al ver a los demás hacer lo mismo.
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Lat 40° Norte – Al atardecer, mientras yo estaba sentado en popa leyendo, vino uno de
los marineros y me pidió que le siguiera en silencio para ver algo. Allí estaban los
otros, aprontándose lo más rápida y silenciosamente posible preparando un arpón
para delfines. Había seis u ocho de ellos, saltando delante de la proa del barco y parecen ser de 2 a 3 veces más pesados que un
salmón adulto, nadando con casi todo su lomo fuera del agua a enorme velocidad y mucho ruido, a veces mostrando todo el cuerpo a medida que
avanzan vertiginosamente. El arpón es una larga lanza de madera con un filoso dispositivo de acero en la punta que permanece clavado en la carne
hasta que se lo extrae manualmente.
Un español se subió a los cabos en la proa y se preparó para lanzar el arpón mientras algunos de los tripulantes aguantaban la cuerda fijada al mismo. El primer intento fracasó, pero en el segundo intento penetró profundamente en el
costado del animal. El agua en varias yardas en el entorno se tiñó de rojo por la sangre y el delfín se zambulló a gran profundidad. Estuvieron arrastrándolo
hacia el barco durante dos minutos y casi pudieron subirlo a bordo cuando consiguió
escapar, porque los ganchos eran muy delgados y se zafaron otra vez,
la parte más fuerte del gancho saliendo muy doblada.
Martes y miércoles 5 y 6 de junio - avanzamos poco porque teníamos viento en contra. Avistamos dos barcos. Le hicimos señales a uno de ellos, el más cercano que
estaba a unas dos millas (3 Km), un bergantín francés, que siguió de largo sin responder correctamente. Al atardecer, cuando el barco se desplazaba sobre las olas a enorme velocidad como lo había estado haciendo durante todo el día, con la proa a cada pocos
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minutos hundiéndose en ellas. De repente el viento cesó, desinflando brevemente las velas por completo, para luego virar en la dirección opuesta durante el resto de la noche.
Lat 37° Norte – Un día el Capitán y su Segundo, colocaron un palo largo sobre dos vigas que soportaban los botes salvavidas ubicados delante de la cabina. Hicimos mucho ejercicio y nos divertimos mucho participando en todo tipo de deportes, también utilizando cuerdas, y como ellos estaban mucho más acostumbrados que nosotros
a trabajar con cuerdas, nos ganaron. Sin embargo, yo creo que con un poco de práctica algunos de nosotros les podríamos igualar. El Capitán, que toca la concertina muy bien y John, que con frecuencia lo acompañaba con su violín, tocaban en cubierta.
Anoche tuvimos bonita música de iglesia; el Carpintero es un buen bajo, y uno de los grumetes tenía voz de soprano. Estuvo bueno que acordaran reunirse con frecuencia.
Otro de los grumetes, un respetable muchacho de Paisley, dice que después de regresar, se acabó el mar para él.
Sábado 9 de junio – Prácticamente no hicimos distancia hoy, y los últimos dos días prácticamente iguales, vientos fuertes todos en contra. Esta tarde el barco estaba en calma; tiramos un pedazo de madera desde el medio del barco que flotó alrededor de la proa, indicando que la nave estaba retrocediendo. Durante los últimos días nos encontramos con una gran cantidad de una especie de alga flotando en el mar.
Domingo y lunes 10 y 11. – Vientos favorables soplando de seis a nueve nudos.
Lat 35° Norte – Martes 12 de junio – aproximadamente frente a Madeira.
Sábado 16 de junio - Viento a favor toda esta semana. Esperamos tener los vientos alisios Desde ahora hasta alcanzar la Línea del Ecuador.
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Latitud ahora 25° por Longitud 21° Oeste – El sol se pone ahora a las 6:45. Serían ahora alrededor de las ocho y treinta en casa. Después del oscurecer, estuvimos bailando, especialmente los “reels”; el barco está inestable. Ayer avistamos dos barcos; uno de ellos, cerca de nosotros, avisó por señales que se dirigía a Brasil.
Están bajando las reservas de agua potable, dos jarros de agua cada uno para lavarse. Durante la primera semana, teníamos carne fresca para comer pero desde entonces, es toda salada; los domingos, carne, salmón, y sardinas en conserva. Para desayuno, un pequeño plato de avena (porridge) con melaza o azúcar, café o té, dulces de fruta {Nota del Traductor: Tal vez el manuscrito original decía ham (jamón)} y huevos y arenques. La comida en general era muy buena.
A las doce ahora el sol está directamente sobre nosotros, y todos usamos ropa muy liviana. Hemos estado viendo peces voladores todos los días en esta última semana.
Esperamos dejar atrás los vientos alisios en el día de hoy.
Viernes 15 de junio – Hoy ha sido un día terrible. Necesitábamos alcanzar uno de nuestros baules, abrieron las escotillas, y se abrió una caja fuerte de gran tamaño perteneciente a mi tío James Farquharson, mostrando una escena lastimosa: Todo era una masa cubierta de orín verde. Todos corrieron a sus baules, los cuales cuando se abrieron estaban en el mismo estado. Probablemente durante una de las fuertes tormentas, los baules habrán quedado flotando en el agua durante muchos días.Tal despliege de ropa por todo el barco era un vista penosa. El calor era tan fuerte, que durante la noche algunos están tirados en cubierta. Una noche sin viento alguno y el barco se hamacaba de lado a lado. A la mañana siguiente, un tiburón de gran tamaño fue visto merodeando alrededor del barco. Se utilizó un anzuelo grande con
más de una libra de carne de cerdo atado a una cuerda resistente, pero no mordió.
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Un fuerte chaparrón cayó durante un rato, y luego apareció un gran número de delfines, cientos de ellos saltando a lo largo del barco. Poco después vimos un tiburón muy cerca del barco y lanzamos el anzuelo con la carne de cerdo cuando llegó un segundo tiburón, Uno parecía tímido. pero el otro se volvió hacia atrás, robándose el cerdo que estaba atado al anzuelo con la cuerda. Nuevamente se preparó el anzuelo con la carnada de cerdo y se dejó caer sobre la borda. Fue muy bonito ver como se daba vuelta sobre el lomo, tomando toda la carnada en la boca. Lo subimos a bordo. A pesar de que no era un animal muy grande, pesaba más de cien kilos y golpeaba furiosamente contra la cubierta de manera impresionante, hasta que al final pudieron matarlo.
El martes 26 avistamos tres barcos. Para el día siguiente habían desaparecido de la vista completamente, a pesar de que llevaban el mismo rumbo que nosotros. Esto es muy molesto porque nuestro barco va muy cargado y lleva la proa muy baja en el agua.
Sábado 30 de junio – El último día de junio, y ya hace todo un mes y una semana desde que zarpamos. Esperamos llegar a la Línea del Ecuador mañana por la mañana. Todos estamos empezando a sentirnos muy cansados del mar.
Domingo y lunes 1 y 2 (de julio) – Tuvimos vientos favorables.
Miércoles 4 – Hoy 4 de julio, estamos cruzando la Línea del Ecuador. Ahora tenemos los vientos alisios del sudeste y los tendremos durante bastante tiempo. Al cruzar la Línea se espera la llegada de Neptuno. Por la tarde de ese día, desde las seis a las ocho, durante lo que se llama mediaguardia, casi todos los tripulantes están relevados de guardia. Tuvimos fuegos artificiales con cohetes y bengalas anunciando la llegada de Neptuno. Un grupo de cuatro hombres disfrazados para la ocasión vinieron a la cabina y anunciaron “El Señor John McCorquodale ha sido requerido a efectos de ser presentado”. Fue llevado a la parte del
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barco donde estaban colgando una vela como si fuera una hamaca, llena hasta la mitad con agua de mar, primero le vendaron los ojos y le ataron las manos atrás de la espalda para luego sentarlo sobre una silla. Requiriendo que dijera su nombre, al abrir la boca para contestar, se la taparon con un trapo empapado en agua y jabón. La cara se la blanquearon otra vez con jabón, y utilizando un trozo de madera grande, en forma de navaja, le quitaron todo el jabón y le libraron la boca y las manos, después arrojaron la víctima dentro de la bañera formada por la vela. Cada uno de los hombres abordo que aún no había cruzado la Línea por primera vez es sometido a este ritual y si se rebelaba, como multa debía pagarles un costoso regalo a los marineros. Después de mi hermano y yo, también algunos de los marineros jóvenes fueron bautizados en la bañera; pasamos un corto rato tirándonos baldes de agua salada, disfrutándo de todo tipo de chacota. Después de cambiarse la ropa y ponerse cómodo, el Capitán nos ofreció una bonita atención en la cabina e invitó a cada uno de los hombres a beber una copa de brandy.
Viernes 6 de julio – Los peces voladores son muy numerosos y hoy dos de ellos aterrizaron en cubierta. Desde ayer podíamos ver la punta de los mástiles de un barco.
Sábado 7 de julio – Hoy el barco nos dejó atrás. Durante estos últimos días, el viento ha estado muy fuerte y hoy, muy cambiante.
Domingo 8 de julio – Hoy hicimos señales a un barco sueco. Treinta y nueve días fuera de Liverpool, nos dice, rumbo a Río de Janeiro.
Lunes 9 de Julio – Todavía podemos ver el barco. Estamos a unas trscientas millas de la costa de America del Sur, al sur de Pernambuco. Hace dos semanas estábamos cerca de la costa de África.
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Martes 10 de julio – Un barco a la vista en la misma borneada; al mediodía está a nuestro lado y conversamos con ellos sin usar banderas, todos estábamos en popa y podíamos ver todo muy bien. Es un barco grande que se dirigía a Bombay.
Jueves 12 de julio – Comenzó a soplar un viento fuerte a la medianoche. El miércoles por la mañana todas las velas fueron arriadas a la hora del dasayuno. Caí con fuerza sobre mi espalda, derramándome café encima. Cada vez que hay mar gruesa, las tablas se atan en la mesa y las sillas siempre se amarran fuertemente. Mi asiento a la mesa no lo está. En cubierta, una gran ola me agarró y casi me rompió los huesos contra la amuras.
Sábado 14 de julio – Un pez volador quedó atrapado anoche; pesaba mas o menos una libra y fue cocinado y puesto hoy en la mesa del desayuno.
Lunes 16 de julio – Tenemos un viento muy constante del sudeste soplando a 8 nudos y las tardes se están volviendo más frías. Cazamos cuatro petreles con un jarrete en una línea.
Martes 17 de julio – Hemos visto muchos albatros; son unas aves muy grandes. Los últimos dos días, calma chicha.
Viernes 20 de julio – Tuvimos algunas tormentas bravas o pamperos durante estos días. Hoy está soplando bastante fuerte y estamos mucho más atrás que ayer.
Sábado 21 de julio – Hoy tuvimos una de las peores tormentas que hayamos sufrido hasta la fecha, con las olas golpeando sobre cubierta y el agua que corría sobre la misma con cada cabeceo del barco. Una ola hizo perder el equilibrio al cocinero y lo arrojó contra el costado donde permaneció sin sentido por largo tiempo.
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Lunes 23 de julio – Anoche la tormenta siguió soplando un poco. El sol salió hoy al mediodía y pudimos determinar la posición del barco por primera vez en varios días. Estamos ahora en la misma latitud del Río de la Plata a unas 150 millas fuera del mismo. Si el viento calmara y fuera favorable, podríamos alcanzar la desembocadura del río dentro de un par de días.
Martes 24 de julio – Está soplando lo peor. El mar es una masa de montaña y espuma.
Miércoles 25 de julio – Vientos fuertes anoche; hoy el mar está más calmo. Las esposas y los niños salieron y están en popa. Fue la primera vez que salían de su camarote en dos días.
Viernes 27 de julio – El Capitán está empezando a racionar las cosas buenas a la mesa a la hora de comer. Nosotros pensamos que las quiere reservar para el viaje de vuelta.
Sábado 28 de julio – Tuvimos un incendio abajo, en la bodega, en unos rollos de cuerda, causado por uno de los tripulantes que había bajado con una lámpara y la dejó sobre uno de los rollos. Pensamos que la lámpara se debe haber caído, prendiéndoles fuego. Había humo por todo el barco. Hubo gran consternación, con toda la gente corriendo por doquier. Los hombres subían baldes de agua por los lados del barco y todos los hombres y sus esposas volcaban los baldes sobre la carga. En el barco hay muchos barriles de brandy, lo cual causaba mucho temor, porque si el fuego llegara a ellos, perderíamos todas las esperanzas. Esa noche hubo una tormenta de viento muy fuerte y todos estábamos aterrorizados de que pudiera empezar de nuevo.
Domingo 29 de julio – El viento sigue soplando y derivamos 150 millas hacia atrás desde la noche del jueves 26.
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Lunes 30 de julio – El viento está más calmo y el mar también.
Miércoles 1° de agosto – Vientos leves y un lindo día.
Jueves 2 de agosto – Anoche no hubo viento. Hoy, una brisa.
Viernes 3 de agosto – Anoche hubo viento fuerte,y se puso el barco al pairo.
Sábado 4 de agosto – Once semanas desde que zarpamos.
Domingo 5 de agosto – Viento a favor pero con gran marejada.
Lunes 6 de agosto – Cielo nublado, no se podía ver el sol.
Martes 7 de agosto – El viento ha aumentado, no hay sol, un barco nos está siguiendo, es el primero que hemos visto en dos semanas. Estamos en solo nueve brazas de agua.
Miércoles 8 de agosto – Capitán ......para tener el sol hoy y poner el barco en el lado sur del Río de la Plata. Estábamos todos con mucho miedo, porque a veces, nos dice el Capitán ahora, después de haber pasado éste peligro, que él nunca había tenido tanto miedo. El había visto las olas arremeter contra el banco de arena. Hoy estamos navegando en agua muy poco profunda, de cuatro a seis brazas. Es un hermoso día y estamos viendo muchas focas cerca del barco. Echamos ancla esta tarde. Una bonita puesta de sol, sin siquiera un soplo de viento, también tranquilo y hermoso, cuando oímos un grito desde el tope del mástil mayor: se podía divisar tierra cerca de Montevideo. De allí viramos hacia el buque faro pero el viento amainó y tuvimos que anclar otra vez, mientras veíamos una luz a la distancia. Era un barco anclado en el canal principal del río. Está anclado allí como una guía. Un Capitán y
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cuatro hombres o más abordo como pilotos, trayendo barcos desde Buenos Aires. Se bajan de la nave y permanecen en el faro, para luego subirse a los barcos que vienen entrando a Buenos Aires.
Viernes 10 de agosto – Levamos anclas alrededor de las seis con muy poco viento pero llegamos cerca del faro al mediodía. Un bote vino a nosotros con el Piloto quien se hizo cargo del barco.
Sábado 11 de agosto – A eso de las once de la noche vimos las luces de la ciudad y me fui a la cama. Dormí profundamente, muy agradecido que sería la última noche a bordo del barco.
(*) Mas adelante esposa de Alexander Buchanan.
Adjuntos:
Foto del acantilado de Mull en Galloway y del Faro.
Mapa mostrando la zona del Acantilado de Galloway
Foto del faro, lo último que se divisa al alejarse de Inglaterra.
Especificaciones del bergantín “Margaret Falconer”.
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El acantilado de Mull
Zona del Acantilado de Mull.
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Faro. La última vista de tierra.
Especificaciones del bergantín “Margaret Falconer”
Construido por: A. McMillan & son Dumbarton
Astillero No. 102 Comentarios: Desguazado en 1886
Ultimo nombre: SLANGEVECHT (1882) en Port Louis, Mauritius después
Propulsión: Vela de entrar a puerto averiado.
Botado al agua: Miércoles, 18/09/1861
Construido: 1861
Tipo: Bergantín
Tonelaje: 381 toneladas brutas
Eslora: 127 pies
Manga: 26 pies
Calado: 16 pies
Antecedentes del propietario:
Donaldson Brothers Glasgow
1868 I. Jackson, Londres
1877 Stephen & Jackson
1882 Craandyk & Dudok de Wit, Holanda
Situación: Chatarra